Copilot en Business Central 29: ahora también escribe datos - Business Central

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jueves, 5 de noviembre de 2026

Copilot en Business Central 29: ahora también escribe datos

Hasta hace poco, Copilot en Business Central era, sobre todo, una herramienta de consulta: le preguntabas y te devolvía información. Con la versión 29 (2026 release wave 2) llegó la nueva experiencia de usuario de Copilot y, recientemente, una novedad que cambia las reglas del juego:

Copilot ya puede escribir datos. Crear clientes, modificar fichas, dar de alta productos o preparar un diario de pagos pasa a ser cuestión de pedirlo en lenguaje natural.



En este artículo repaso los casos que he probado y, sobre todo, por qué el flujo de trabajo es tan interesante para quien administra o implanta Business Central.

Una experiencia de Copilot renovada

Al abrir Copilot en Business Central 29 lo primero que se nota es que la interfaz es distinta: aparecen iconos nuevos y una forma diferente de interactuar con el asistente. Es el punto de partida de todo lo que sigue: desde ese mismo panel ya no solo preguntamos, también pedimos que se haga el trabajo.

Crear un cliente con una sola frase

El primer caso es el más sencillo: pedirle a Copilot que cree un cliente indicando, en una frase, el nombre, la dirección, la ciudad (Zaragoza), el código postal, el teléfono y que se trata de un cliente doméstico.

Mientras trabaja, Copilot muestra la traza de lo que está haciendo, de modo que podemos seguir sus pasos. Un detalle importante es que utiliza una plantilla de cliente para crearlo con más facilidad: no parte de una ficha vacía, sino que se apoya en la configuración que ya tenemos definida.

El resultado es un cliente nuevo (en mi prueba, el C10) con un enlace para ver el detalle o abrir directamente su ficha.

Revisar y aceptar: el control sigue en tus manos

Aquí está, a mi juicio, la clave del diseño. Cuando abrimos la ficha del cliente creado, los campos que ha rellenado Copilot aparecen marcados con un icono que indica que son datos propuestos por el asistente y que están pendientes de revisión.

Antes de que esos datos se den por buenos hay que revisarlos y aceptarlos. Al hacerlo, Business Central deja constancia de que los ha revisado una persona, y a partir de ese momento el cliente ya está disponible para trabajar con él. ¿Por qué importa? Porque Copilot agiliza la introducción de datos, pero la responsabilidad sobre lo que entra en el sistema sigue siendo del usuario.

Modificar datos que ya existen

Escribir no es solo crear. Para probarlo, simulé un error: el teléfono del cliente era incorrecto. Le pedí a Copilot que modificara el teléfono del cliente por otro número.

El proceso es el mismo: Copilot busca la ficha del cliente, analiza la información y nos pide que revisemos el cambio. Si abrimos la ficha en paralelo, vemos que el campo del teléfono aparece como pendiente de revisar; al aceptarlo, queda revisado. Mismo patrón, mismo control.

De una página web al catálogo de productos

El siguiente ejemplo sube un nivel. Desde la lista de productos, con una página web normal y corriente abierta que contiene cuatro productos, le pedí a Copilot que revisara esa página y que incorporara los productos a Business Central con su código, descripción y precio de venta, creando lo que fuera necesario.



Copilot analiza primero la página, elabora la lista de productos y, a continuación, los crea en Business Central: nos informa de que se han creado cuatro filas. Al buscarlos en la lista de productos comprobamos que están dados de alta con su descripción y su precio correspondiente. Pasar de una web a un catálogo sin teclear ficha por ficha es un ahorro de tiempo considerable en procesos de carga de artículos.

Un diario de pagos con un presupuesto de 10.000 €

El último caso es de finanzas. Le dije a Copilot que disponía de 10.000 € para pagar a proveedores y le pedí que preparara un diario de pagos maximizando el número de documentos vencidos o próximos a vencer.

Copilot analizó las facturas abiertas de proveedores y propuso varias opciones. Elegida la mejor, le pedí que la añadiera al diario y creó las líneas correspondientes en el diario de pagos. Tras refrescar la página, las líneas aparecen ya en el diario. Es un buen ejemplo de tarea que combina análisis y escritura de datos en un solo paso.

Del interfaz al lenguaje natural

Más allá de cada ejemplo, lo que me parece relevante es el cambio de mentalidad: pasamos de trabajar con la interfaz, pantalla a pantalla, a trabajar con lenguaje natural. Podemos preguntar lo que queramos y pedirle que ejecute acciones.

Y hay una pregunta inevitable: ¿qué pasa con nuestras extensiones? La respuesta es que también podemos trabajar con ellas: es posible escribir datos en nuestras extensiones, utilizarlas y leer de ellas, como ya vimos en la herramienta anterior de consulta.

Recomendaciones prácticas

  • Da instrucciones concretas. Cuantos más datos incluyas en la petición (nombre, dirección, código postal, tipo de cliente), menos tendrás que corregir después.
  • Revisa siempre antes de aceptar. El marcado de campos pendientes de revisión existe para que verifiques lo que Copilot ha propuesto; aprovéchalo.
  • Comprueba el resultado. Tras crear o modificar registros, búscalos y confirma que descripción, precios o importes son los esperados.
  • Empieza por casos acotados. Un cliente o un teléfono son buenos primeros ejercicios antes de pasar a cargas de productos o diarios de pagos.

Copilot con capacidad de escritura abre un abanico enorme de posibilidades. En la próxima entrega seguiremos explorando cómo sacarle partido en Business Central.


Puedes ver el video aquí:




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